Las pymes con baja siniestralidad laboral tendrán rebajas fiscales

Las pymes con baja siniestralidad laboral tendrán rebajas fiscales

El pasado 25 de marzo entró en vigor el sistema de reducción de cotizaciones por contingencias profesionales a las empresas que hayan disminuido de manera considerable la siniestralidad laboral, y tiene efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2017.
Con esta iniciativa, se incentiva la adopción de medidas y procesos por parte de las empresas que contribuyan de manera eficaz a la reducción de accidentes o enfermedades profesionales.

Pero, ¿cuáles son los requisitos que exige esta medida y quiénes se pueden beneficiar de ella? En primer lugar, se pueden beneficiar las empresas que cumplan las medidas establecidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y, además, entre otros, con los siguientes requisitos:

  • El cumplimiento de los índices de siniestralidad general y siniestralidad extrema
  • El cumplimiento por parte del empresario de determinadas obligaciones de prevención de riesgos laborales que se acreditarán mediante una declaración responsable
  • Se exige haber informado a los delegados de prevención de la solicitud de los incentivos
  • La cuantía del incentivo será del 5% del importe de las cuotas por contingencias profesionales de cada empresa correspondientes al periodo de observación, con posibilidad de incrementarse hasta el 10% cuando exista inversión por parte de la empresa en acciones preventivas complementarias

Para poder disfrutar de esta compensación se requiere que las empresas se encuentren al corriente de pago y que con anterioridad no hayan sido multadas por la Seguridad Social o en materia de prevención de riesgos.

Recuerda que puedes consultar toda la información en el BOE. Y, también, que aquí tienes toda la información sobre nuestros seguros para empresas.

¿Qué se considera enfermedad grave de cara al seguro?

¿Qué se considera enfermedad grave de cara al seguro?

Muchos seguros de vida permiten la contratación de una cobertura complementaria en caso de enfermedad grave. También es posible contratar seguros específicos para enfermedades graves que pueden ir vinculados a los seguros de salud. Los seguros de decesos también pueden ofrecer una cobertura complementaria para este tipo de enfermedad. La forma de proceder de cada tipo de cobertura o de un seguro para enfermedades grave depende de la naturaleza y tipo de póliza.  Pero, ¿qué se considera exactamente una enfermedad grave en lo que a un seguro se refiere?

Qué son las enfermedades graves

Ante una enfermedad grave, el seguro o cobertura para enfermedades graves actuará en función de su naturaleza o garantías contratadas. Puede ser un adelanto del capital asegurado, un tipo concreto de atención médica (como segunda opinión médica, gastos médicos extraordinarios, etc.) o asistencia en viaje, entre otros.

Sin embargo, la clave en este punto está en determinar qué se considera una enfermedad grave. Normalmente, se consideran enfermedades graves cualquier tipo de cáncer, además de enfermedades o lesiones en el miocardio, accidente cerebro vascular, trasplantes de órganos y la insuficiencia renal crónica. Otras enfermedades consideradas graves que pueden estar cubiertas son la esclerosis múltiple, el Parkinson, el Alzheimer, y la enfermedad pulmonar crónica. Algunas pólizas pueden dar cobertura también en caso de ceguera, quemaduras graves.

No obstante, conviene recordar que el tipo de enfermedades consideradas como graves deben estar contempladas en la póliza en concreto. Es más, deben aparecer como cubiertas por la póliza. De hecho, es posible contratar la cobertura solo para un tipo o tipos de enfermedad concreta (por ejemplo, para casos de cáncer, incluso reducir la cobertura a un tipo de cáncer en concreto). Es decir, la cobertura de enfermedades graves no es genérica, sino que se ha de concretar qué tipos de enfermedades están cubiertas por la póliza y en qué condiciones se podrá hacer efectiva la garantía.

Limitaciones de la cobertura en caso de enfermedad grave

La edad es una de las principales limitaciones de las coberturas para enfermedad grave. Normalmente, la edad para poder contratar esta cobertura es inferior a la edad límite de contratación que pueden ofrecer otros seguros relacionados o vinculados, como los seguros de vida o los de salud.  Habitualmente la cobertura para enfermedades grave solo se puede contratar hasta los 60 años, aunque esta edad puede variar en función de cada seguro.

Otra limitación que tienen los seguros de enfermedades graves es el capital asegurado, tanto si se trata de una indemnización como del pago de una serie de servicios. En el caso de las indemnizaciones por enfermedad grave, el límite vendrá determinado por el capital contratado (en el caso de los seguros para enfermedades graves contratados de forma independiente) o del porcentaje estipulado respecto al capital contratado (en el caso de los seguros de vida con cobertura para enfermedades graves u otros seguros).

¿Qué coberturas incluyen y cuáles excluyen los seguros de accidentes?

¿Qué coberturas incluyen y cuáles excluyen los seguros de accidentes?

Todo seguro incluye en el redactado de su póliza una serie de coberturas, pero también unas cuantas exclusiones que no siempre se conocen bien. En esta ocasión vamos a hablar de los seguros de accidentes. Dada la naturaleza de su cobertura principal, estos seguros pueden dar lugar a dudas en cuanto a qué riesgos pueden estar cubiertos. Algunas son muy evidentes, aunque conviene mencionarlas para no dejar lugar a dudas.

Principales coberturas de los seguros de accidentes

Los seguros de accidentes cubren los siniestros  tanto en el ámbito del trabajo como en en el de la vida privada. Por accidente se entienden las lesiones corporales derivadas de una reacción súbita, violenta y ajena a la intención del asegurado, que le causen la muerte, lesiones o una invalidez permanente o temporal.

Los seguros de accidentes incluyen garantías por fallecimiento e invalidez absoluta o parcial permanente, así como incapacidad temporal. De manera opcional, pueden incluir también asistencia sanitaria.

En el caso de invalidez absoluta o parcial permanente, la indemnización será el 100% asegurado en caso de ceguera, parálisis total, deficiencia mental y pérdida de las extremidades. Si la invalidez sea parcial, el asegurado recibirá un porcentaje del capital asegurado, en función del grado de invalidez.

Principales exclusiones en los seguros de accidentes

Si el fallecimiento, incapacidad o invalidez ocurren a raíz de las siguientes situaciones, el asegurado (o sus beneficiarios) no recibirá indemnización alguna:

  • Accidentes ocurridos antes de la fecha de efecto de la póliza.
  • Accidentes causados intencionadamente por el asegurado.
  • Lesiones derivadas de intervenciones quirúrgicas o tratamientos médicos que no hayan sido motivados por un accidente cubierto.
  • Accidentes derivados de la participación activa del asegurado en actos delictivos, o en apuestas, desafíos o riñas, salvo en los casos de legítima defensa o estado de necesidad.
  • Accidentes derivados del uso de estupefacientes no prescritos médicamente o embriaguez etílica.
  • Accidentes derivados de la participación en competiciones o torneos organizados por federaciones deportivas u organismos similares.
  • Accidentes derivados de la práctica como profesional de cualquier deporte.
  • Accidentes derivados de la práctica como aficionado de deportes o actividades notoriamente peligrosas, y especialmente las siguientes: automovilismo, motociclismo, submarinismo, navegación de altura  escalada, espeleología, boxeo, lucha, artes marciales, paracaidismo, aerostación, vuelo libre y vuelo sin motor.
  • Accidentes a causa de guerra, motín, invasión, hostilidades militares haya o no declaración oficial, guerra civil, revolución o insurrección y los siniestros de carácter catastrófico y de terrorismo, amparados por el Consorcio de Compensación de Seguros.
  • Accidentes causados directa o indirectamente por reacción o radiación nuclear, la contaminación radiactiva y demás manifestaciones de la energía nuclear.

Además, los seguros de accidentes tampoco cubren:

  • Intoxicaciones alimenticias o medicamentosas.
  • Todas las consecuencias derivadas de anginas de pecho, cardiopatías e infartos de miocardio.
  • Algunas enfermedades como neuropatías y angiopatías que no den síntomas objetivos con manifestaciones de comprobación clínica, enfermedades psicológicas, enfermedades sobrevenidas o derivadas del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), bajas por maternidad y las consecutivas o derivadas de embarazo, aborto o parto.

Cabe destacar que para algunas de las circunstancias anteriores hay seguros específicos y que, en algunos casos, como algunos derivados de riegos extraordinarios, es el Consorcio de Compensación de Seguros quien se hace cargo.

5 aspectos a tener en cuenta al contratar un seguro de auto

5 aspectos a tener en cuenta al contratar un seguro de auto

Como sabes, contratar una póliza de seguros que incorpore, al menos, las coberturas mínimas para garantizar tu responsabilidad ante terceros, es obligatorio para poder circular con tu coche por vías urbanas e interurbanas.

No obstante, más allá de este requerimiento legal, es muy recomendable contar con un seguro de auto que, además de lo básico, se ajuste lo más posible a tu perfil de conductor, necesidades de protección y presupuesto.

Para ayudarte en tu proceso de selección, y como especialistas y líderes a nivel mundial en el ámbito de la protección, hoy queremos aprovechar el espacio que nos concede este blog para repasar contigo aquellos elementos que sería conveniente tener en cuenta a la hora de elegir el seguro de auto que más se ajusta a ti.

A grandes rasgos, estos son los aspectos que deberías considerar en la elección de tu seguro de coche, más allá de su precio:

Tu perfil como conductor. Hoy en día, se podría decir que disponemos de un seguro de auto adaptado a las características de cada conductor, gracias a la flexibilidad y capacidad de personalización de tu póliza que te ofrece nuestro seguro Auto.

Por eso, el primer paso para elegir las características de tu seguro de auto deberá estar asociado a que reflexiones y analices cuáles son tus hábitos de conducción, es decir, si sueles estacionar tu vehículo en la vía pública, tu destreza en condiciones de conducción adversas o si tienes tendencia a desarrollar una conducción agresiva o pacífica.

Tipo de desplazamientos que realizas habitualmente. De igual forma, si sueles realizar regularmente desplazamientos interurbanos o de larga duración, será recomendable que te asegures de que dispones de la cobertura necesaria para una adecuada asistencia en viaje, que está incorporada en la práctica totalidad de productos que te ofrecemos en AXA.

Características del vehículo que deseas asegurar. Si bien siempre será preferible disponer del mayor número de coberturas posible en tu seguro de auto, este aspecto alcanzará una mayor relevancia en el caso de que hayas adquirido tu vehículo recientemente, ya que presentará un mayor valor venal en caso de siniestro. Por tanto, en el caso de que tu vehículo sea nuevo te recomendamos que optes, al menos durante los cuatro o cinco primeros años, por un seguro ‘todo riesgo’, pudiendo pasar a un seguro ‘todo riesgo con franquicia’ o ‘a terceros’ a medida que se vaya incrementando su antigüedad.

Frecuencia de uso de tu vehículo. Otro elemento de gran importancia respecto a las coberturas que deberías incorporar en tu seguro de auto reside en si utilizas tu vehículo habitualmente o solamente de forma esporádica. En base a esta cuestión podrás decidir, por ejemplo, si incluyes en tu póliza la garantía de disponer de un vehículo de sustitución en caso de avería o siniestro.

Consulta a tu asesor de confianza. Te recomendamos que consultes todas tus dudas con tu mediador de confianza, para que pueda resolver personalmente tus consultas y ofrecerte el seguro de auto que más se adapta a tus necesidades. De esta forma, podráis configurar juntos tu mejor protección.

¿Qué impuestos paga mi vehículo?

¿Qué impuestos paga mi vehículo?

La adquisición de un vehículo particular es siempre motivo de celebración, por la autonomía, independencia y seguridad personal que te proporciona. Cuando se nos plantea esta opción, somos muchos los que nos fijamos primeramente en el precio de los vehículos en el mercado, sus garantías, capacidad de carga, cilindrada y potencia, características y diseño, que son cuestiones importantes a la hora de decidirnos por uno u otro modelo en función del presupuesto del que disponemos.

Pero, sin lugar a dudas, un aspecto no menos importante que cualquiera de estos y que debemos plantearnos antes de comprar es el gasto diario y anual que va a suponernos el poner un vehículo en nuestras vidas. Por ser un bien de consumo, formar parte de nuestro patrimonio y necesitar ciertos permisos para su uso en la vía pública, existen ciertos impuestos sobre los vehículos, pero ¿cuáles son?

Estos son los impuestos a pagar desde la compra de un vehículo

Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM)

Es el popularmente conocido como Impuesto de Circulación, una designación algo más acertada para los tiempos que corren en comparación con el que hemos titulado el apartado, pues los vehículos híbridos y eléctricos no son vehículos de tracción mecánica y, por tanto, no se incluirían en este grupo, a pesar de que pagan el impuesto de igual forma.

Es un impuesto directo, obligatorio y que grava la titularidad de los vehículos aptos para circular por vías públicas según dice el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales. Consiste en una tasa municipal que se abona de forma anual, en concreto se devenga el primer día del año. La cuota tributaria se exige según el potencial fiscal del vehículo, el número de plazas que este posea en su interior, la capacidad de carga y su cilindrada. Existen cuadros explicativos con ejemplos de tarifas, pero por citar un patrón, en el caso de los turismos esta cuota varía entre los 12€ (vehículos a partir de 8 CV) y los 112 € (a partir de 20 CV).

Existen excepciones como el caso de vehículos de transporte público y de uso agrícola, ambulancias, matrículas diplomáticas y aquellos adaptados a personas con movilidad reducida. Por su parte si compras un coche de segunda mano a un particular, el vendedor será quien deba aportar la justificación del pago del IVTM. Si aún dudas de dónde acudir a abonarlo, es fácil, puedes ir a las oficinas de tu ayuntamiento, esperar a recibir la carta de pago en tu domicilio o, sencillamente, a través de Internet o por teléfono.

IVA tras la compra

El IVA es un impuesto indirecto que grava el consumo y que se paga cuando se hace uso de un determinado servicio o se compra un bien. En el caso que tratamos, se paga en el momento justo de comprar el coche, aunque son trámites que gestiona el propio concesionario y no debemos preocuparnos de echar cuentas. IVA significa Impuesto sobre el Valor Añadido y actualmente en España es el 21% (IVA general, el reducido es el 10%). Desde el año 2012 el IVA que se aplica a la compra de vehículos nuevos de concesionario está fijado en el 21%, en lugar del 18% que se aplicaba hasta entonces. Existen también excepciones en función del coche y su uso, como el caso, por ejemplo, de aquellos vehículos adaptados a personas con discapacidad, que gravan un IVA del 4%.

Impuesto de matriculación

Este impuesto en actual revisión,  se paga tras la compra como el IVA, por el simple hecho de ser la primera matriculación de un vehículo, aunque de igual forma lo gestiona e incluye el propio concesionario en el precio final a pagar. En este caso, se paga una sola vez y grava la matriculación del vehículo, tanto en los coches nuevos como los utilizados o de segunda mano que llegan por primera vez al país. También, como en los apartados anteriores, existen algunos vehículos exentos de pagar como los de transporte público, ambulancias, diplomáticos, etc.

Su cuantía varía y depende en función del tipo de vehículo y, sobre todo, la capacidad contaminante con las emisiones de CO2 que genera. Por ejemplo un vehículo con emisiones inferiores a 120g/km no tendría que abonar nada, mientras que otro con emisiones superiores a 200 g/km pagarían un 14,75% del precio final, como podemos ver en el siguiente cuadro.

0% Emisiones de CO2 ≤ 120 gr/Km
4,75% Emisiones de CO2 entre 120 y 160 gr/Km
9,75% Emisiones de CO2 entre 160 y 200 gr/Km
14.75% Emisiones de CO2 ≥ 200 gr/Km

En la compra de un coche nuevo, dependiendo del perfil del comprador, entre este impuesto y el IVA se pueden llegar apagar entre 21 y 40% de impuestos, aunque, por su parte, el caso de la compra de vehículos de segunda mano no está gravada con el pago del IVA. El impuesto de matriculación se paga en la Agencia Tributaria.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas

Se aplica sobre la compra de coches de segunda mano y en este caso el pago recae sobre el comprador. Por su parte, el vendedor deberá tributar el IRPF por la ganancia que obtenga, como veremos más adelante. Se calcula según el valor del vehículo multiplicado por los años previos de uso, con el que obtendremos la base imponible sobre la que se aplica el porcentaje del impuesto (suele ser de entre 4 y 8%), aunque el importe a pagar depende y varía bastante según la Comunidad Autónoma en la que tengamos nuestra residencia. Además, hay que pagar las tasas, alrededor de 50 euros, por el cambio de nombre del vehículo y transmisión de vehículos. La parte positiva es que si la compra se realiza entre particulares, como es el caso, estará exenta del pago de IVA.

Impuesto sobre el Patrimonio

Para declarar por este impuesto, el patrimonio particular debe alcanzar los 700.000 €, teniendo en cuenta que queda excluida la vivienda siempre y cuando no supere los 300.000 €.

Impuesto especial sobre hidrocarburos

Cuando vamos a la gasolinera a llenar el tanque con la gasolina que más tarde va a consumir nuestro vehículo, estamos pagando de nuevo un 21% de IVA (pues también graba la venta de gasolina), de esta forma está afectando indirectamente al coste de nuestro vehículo.

Impuesto sobre la venta

El coche como cualquier otro vehículo, tributa en la declaración de la renta, aunque según qué supuestos. Por ejemplo y como hemos dicho ya, si te decides a vender tu coche y ganas dinero en la transacción, en la declaración de la renta habrá que aplicar la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra, conocido como el impuesto sobre la venta.

En conclusión, un coche supone una inversión alta pues puede llegar a superar de media los 2.000 euros al año, entre los gastos de compra, el mantenimiento, el consumo, el pago por estacionamiento, los seguros, peajes, multas, limpieza y, finalmente, los impuestos.

Por qué es recomendable hacer un inventario de los bienes de tu hogar

Por qué es recomendable hacer un inventario de los bienes de tu hogar

A primera vista, realizar un inventario de los enseres y pertenencias que tienes en tu hogar puede parecer una tarea innecesaria, dado el esfuerzo que requiere y la alta probabilidad de que no necesites emplear este documento en el futuro.

Sin embargo, un inventario de hogar será sumamente útil en el caso de que, por desgracia, tu vivienda se vea afectada por un siniestro de envergadura, como un robo, una inundación o un incendio, ya que te servirá para cursar las correspondientes reclamaciones asociadas a las coberturas de tu seguro de hogar o de los seguros auxiliares que tengas contratados.

Por este motivo, hoy vamos a ofrecerte una serie de recomendaciones sumamente útiles para realizar un inventario de este tipo. Así, a la hora de redactar un inventario de los bienes y enseres disponibles en tu hogar, será conveniente que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

Comienza por los objetos más voluminosos; aunque parezca un trabajo bastante pesado, si comienzas por aquellos objetos de valor que presentan un mayor volumen, como muebles y aparatos electrónicos, te darás cuenta de que en poco tiempo ya habrás incluido la mayor parte de tus bienes.

Anota el modelo y número de serie de tus electrodomésticos; de esta forma tendrás toda la informa necesaria para su reposición en el caso de que resulten dañados en caso de siniestro.

No olvides incluir aquellos objetos que sean valorables en el mercado; además de los dispositivos tecnológicos, las piezas de arte o joyas de las que dispongas en tu hogar, incluye también aquellos elementos que consideres de valor, como pueden ser colecciones de libros y discos, monedas o sellos.

Si lo consideras conveniente, podrás realizar una tasación del valor de estos, en vez de reflejarlo de una forma estimada.
Incluye en tu inventario la ropa y complementos de todos los miembros del hogar;
no se trata de hacer un listado minucioso de todas las prendas y zapatos de los que dispones, sino más bien de reflejar el valor de todo aquello que almacenas en tus armarios.

Refleja cuándo y dónde compraste cada uno de estos bienes; cuanto más detallado sea tu inventario, mayor validez tendrá como documento probatorio de tu patrimonio.

Por ello, en la medida de tus posibilidades, será aconsejable que incluyas información relevante sobre dónde adquiriste cada objeto, cuándo y, sobre todo, su precio de compra.

Recuerda renovar este documento cuando adquieras un nuevo bien; tu inventario de hogar será realmente útil si este está actualizado y reflejas en él tus nuevas adquisiciones, eliminando aquellos elementos de los que ya no dispones.

Ten en cuenta que, una vez realizado un primer inventario, solamente tendrás que realizar modificaciones puntuales que no te requerirán un gran esfuerzo.