Muchos seguros de vida permiten la contratación de una cobertura complementaria en caso de enfermedad grave. También es posible contratar seguros específicos para enfermedades graves que pueden ir vinculados a los seguros de salud. Los seguros de decesos también pueden ofrecer una cobertura complementaria para este tipo de enfermedad. La forma de proceder de cada tipo de cobertura o de un seguro para enfermedades grave depende de la naturaleza y tipo de póliza.  Pero, ¿qué se considera exactamente una enfermedad grave en lo que a un seguro se refiere?

Qué son las enfermedades graves

Ante una enfermedad grave, el seguro o cobertura para enfermedades graves actuará en función de su naturaleza o garantías contratadas. Puede ser un adelanto del capital asegurado, un tipo concreto de atención médica (como segunda opinión médica, gastos médicos extraordinarios, etc.) o asistencia en viaje, entre otros.

Sin embargo, la clave en este punto está en determinar qué se considera una enfermedad grave. Normalmente, se consideran enfermedades graves cualquier tipo de cáncer, además de enfermedades o lesiones en el miocardio, accidente cerebro vascular, trasplantes de órganos y la insuficiencia renal crónica. Otras enfermedades consideradas graves que pueden estar cubiertas son la esclerosis múltiple, el Parkinson, el Alzheimer, y la enfermedad pulmonar crónica. Algunas pólizas pueden dar cobertura también en caso de ceguera, quemaduras graves.

No obstante, conviene recordar que el tipo de enfermedades consideradas como graves deben estar contempladas en la póliza en concreto. Es más, deben aparecer como cubiertas por la póliza. De hecho, es posible contratar la cobertura solo para un tipo o tipos de enfermedad concreta (por ejemplo, para casos de cáncer, incluso reducir la cobertura a un tipo de cáncer en concreto). Es decir, la cobertura de enfermedades graves no es genérica, sino que se ha de concretar qué tipos de enfermedades están cubiertas por la póliza y en qué condiciones se podrá hacer efectiva la garantía.

Limitaciones de la cobertura en caso de enfermedad grave

La edad es una de las principales limitaciones de las coberturas para enfermedad grave. Normalmente, la edad para poder contratar esta cobertura es inferior a la edad límite de contratación que pueden ofrecer otros seguros relacionados o vinculados, como los seguros de vida o los de salud.  Habitualmente la cobertura para enfermedades grave solo se puede contratar hasta los 60 años, aunque esta edad puede variar en función de cada seguro.

Otra limitación que tienen los seguros de enfermedades graves es el capital asegurado, tanto si se trata de una indemnización como del pago de una serie de servicios. En el caso de las indemnizaciones por enfermedad grave, el límite vendrá determinado por el capital contratado (en el caso de los seguros para enfermedades graves contratados de forma independiente) o del porcentaje estipulado respecto al capital contratado (en el caso de los seguros de vida con cobertura para enfermedades graves u otros seguros).